El crecimiento que ha tenido
Cartaya, sobre todo en las
últimas décadas, ha sido
favorable en líneas generales.
De hecho, a fines del siglo XX
era uno de los municipios más
poblados de la provincia.
Cuenta con una estructura
poblacional joven, en parte
porque las migraciones de la
década de los sesenta y
setenta no azotaron con gran
fuerza a este municipio y
además, por ser un núcleo
receptor de mano de obra
temporera para las labores
agrícolas.
El sector primario tiene gran
importancia en este municipio.
La agricultura es heredera de
la trilogía mediterránea de
cereal, olivo y vid, con el
complemento del cultivo del
almendro. Pero a ella se ha
unido la llamada nueva
agricultura, basada en
cultivos extensivos de regadío
de cítricos y otros frutales,
en su mayoría para la
exportación.