En la plaza redonda se
encuentran varios edificios
nobles, de trazas barrocas,
como el ayuntamiento o la casa
de cultura, y a esta plaza se
abre la moderna entrada de la
renacentista iglesia
parroquial de San Pedro.
En la salida de la población
hacia el lugar de Tariquejo,
se encuentra la ermita de
Consolación, un lugar que
cuenta con el encanto del
barroco andaluz y la
veneración de todo un pueblo
que hace poco restauró este
significativo edificio
cartayero.
La Iglesia de San Pedro se
inició en el siglo XIII,
pero la edificación
fundamental se hizo desde el
siglo XV al XVII. Es por
ello que se mezclan en ella
los estilos mudéjar,
renacentista y barroco.
Otra muestra de arquitectura
religiosa es la ermita de la
Consolación, comenzada a
construir en estilo mudéjar
en el siglo XVI y terminada
en el siglo XVII en estilo
barroco.
De la arquitectura civil
destaca el Castillo de
Zúñiga, que debe su nombre a
D. Pedro de Zúñiga, señor
del Marquesado de Gibraleón
a cuya jurisdicción
perteneció Cartaya tras la
repoblación. Fue construido
en el siglo XV y desde él se
desarrolló el primitivo
núcleo de Cartaya. Ha sido
restaurado y catalogado como
Monumento Histórico
Nacional.
Otra obra civil es la Casa
Consistorial, que fue
construida en el siglo XVIII.
Urbanísticamente hay que
destacar, gracias al
desarrollo del turismo, la
urbanización de El Portil,
quizás el principal centro de
expansión turística de
Cartaya. Se empezó a edificar
en la década de los sesenta y
está compartido
administrativamente con Punta
Umbría.