Habitación matrimonial con
cama de hierro y metal de
color burdeos, del siglo XIX,
totalmente rehabilitada,
conservando todas las
características de aquella
época y la comodidad de
nuestros días, también con
cuna del mismo estilo, con
baño, teléfono, televisión,
aire acondicionado e hilo
musical, con vista a la plaza
chica.